La noticia, contada así para convertirese en noticia, causó un tremendo revuelo mediático y frustración entre los melómanos, los fabricantes de cajitas de música y los vendedores de chuches y churros que ya no podrán atraer más clientela con una melodía que, según se dice, no es de Beethoven.

He de reconocer que tuve sentimientos encontrados al notar que los medios de difusión generalistas destinaban parte de su preciado tiempo y espacio en difundir una información de temática musicológica. Estoy segura que mucha gente se habrá enterado en estos días que existe una disciplina, la musicología que además de indagar en aspectos técnico históricos de la música se dedica a desmontar algunas de nuestras más asentadas creencias -no siempre conocimientos- sobre cultura musical. Gracias a ellos sabemos que en la edad media las mujeres también solían cantar, que las crónicas de Ana Magdalena no las escribió Ana Magdalena, que Gregorio no "inventó" el gregoriano y ahora que, al parecer, Beethoven no compuso "para Elisa". Mi entusiasmo inicial por ver que esta temática había interesado a los medios se disipó cuando noté que se estaban falseando las conclusiones del estudio para convertir la información en una estrategia que sólo distrae a la audiencia con una información alterada.

La novedad mereció la atención de los noticieros de mediodía, de los paneles publicitarios de algunos autobuses europeos y generó un bum en los periódicos matutinos (versiones en papel y on-line). Los que no hemos tenido la ocasión de presenciar la defensa de la tesis del presitgioso musicólogo Luca Chiantore presentada el pasado 14 de octubre en la Universidad Autónoma de Barcelona debemos esperar a la publicación de su investigación para saber exactamente cuáles han sido sus verdaderas conclusiones. Próximamente está prevista la publicación de este trabajo bajo el título "Beethoven y sus ejercicios técnicos , entre composición, improvisación e investigación sonora" por la editorial Nortesur.

Es sabido que uno JAMÁS ha de contentarse con el titular de una noticia periodística. En casos como éstos, donde la noticia parece tan determinante necesitamos hacer una segunda lectura. Cito literalmente el título que apareció en Granada Hoy del 13 de octubre (edición digital): "Un musicólogo dice que Beethoven no compuso Para Elisa". En el primer párrafo se matiza la cuestión diciendo en tono bastante irreverente que "El verdadero creador de esta famosa pieza tal y como se conoce hoy en día es un tal Ludwig Nohl, un musicólogo que utilizó unos manuscritos del sordo genial para "componer" la obra". Más allá del estilo peyorativo del artículo creo que del titular evidentemente no está reflejando exactamente las conclusiones del estudio. Tal como se refiere el autor de la nota el "tal Nohl" ha hecho una versión sobre una melodía tomada de los manuscritos de Beethoven y que es ésto lo que conocemos hoy en día. En todo caso no se descarta que la idea originaria fuera de Beethoven como tampoco se hace mención al título de la pieza.

También podemos leer en la sección de actualidad de la página de Catalunya Clásica el siguiente titular:  L'investigador Luca Chiantore diu que Beethoven no va compondre la bagatel·la "Per a Elisa" (El investigador Luca Chiantore dice que Beethoven no compuso la bagatella "Para Elisa"). También vemos en el contenido del artículo, como sucede enla fuente antes citada, que Ludwig Nohl realizó un arreglo sobre un esbozo del manuscrito. Se aportan algunos datos más sobre Luca Chiantore y su trabajo.

Diferente es el caso del períodico ABC cuyo titular refleja exactamente el punto de la cuestión: Experto musicólogo cree que Beethoven no compuso el Para Elisa que hoy conocemos. Además de remarcar el prestigio del invesigador para dar mayor veracidad sobre la noticia, el título plantea la situación tal como parece ser. Al inicio del artículo encontramos la frase que aparentemente tomaron otras fuentes como titular (copy & paste mediante).

Creo que actualmente se tiende a subestimar la capacidad analítica del lector/auditor medio y que con la práctica cada vez más habitual del copy & paste se hacen verdaderos estragos. Debemos proporcionar información y hacer que ésta sea entendible pero no por eso tenemos derecho a manipularla más allá de lo inevitable. Este tipo de confusiones genera reacciones bastante insólitas en los lectores y el musicólogo se convierte en presa de injustas acusaciones. Dada la amplia experiencia como investigador de Luca Chiantore en el terreno del repertorio pianístico del siglo XIX y teniendo conocimiento directo de algunos de sus trabajos me resulta imposible cuestionar sus conclusiones. Por esta razón espero que los resultados de su investigación sean difundidos en los medios y de la forma más adecuada posible. Desde aquí mi humilde y sincera felicitación al Dr. Luca Chiantore por su trabajo, trabajo que espero poder conocer por mí misma en los próximos meses.

Anexo:

Una vez terminado este artículo visité el sitio web del Dr. Luca Chiantore y grande fue mi satisfacción a comprobar que él mismo se vio obligado a publicar una declaración sobre el tema. No tiene desperdicio.