Puccini y Colás - Programa de concierto divulgativo
El 21 de junio en conmemoración del dÃa de la música se realizó un concierto en el cual se estrenó una obra de Joan MartÃnez Colás y en la segunda parte se interpretó la Misa de Gloria de Puccini (muy pocas veces escuchada en España). Para esta ocasión y por las caracterÃsticas del concierto la nota de programa asumió un carácter divulgativo.
El texto fue publicado en catalán. La sigueinte es la versión castellana.
Hoy cantaré al amor
Yo, la música, seré homenajeada una vez más como cada 21 de junio desde 1985 cuando la UNESCO fijó este acontecimiento en honor a los 300 años del nacimiento de Bach, Handell y Scarlatti. Los hombres han hecho de mà un ente capaz de trasmitir, evocar, comunicar, representar... en fin, decir lo que ellos no alcanzan a decir sólo con palabras.
Hoy estoy aquà para hablar del amor, del amor en sus distintas formas de expresarse, de ser, de existir. Me verán hablando del amor devocional a través de la misa de Gloria de Puccini, el amor dirigido al Dios supremo que debÃa expresarse en el rito cotidiano de una misa. Pero también me verán hablando de siete formas de amar durante el ciclo de la vida con la cantata de Joan MartÃnez ColÃs.
Recuerdo que cuando Puccini presentó su misa en 1880 los crÃticos me admiraron tanto que al joven compositor se le abrieron las puertas al Conservatorio de Milano. Sin embargo la Iglesia no comprendió el mensaje de amor que yo portaba y me despreciaron por lÃrica y poco ortodoxa. La misa de Puccini no volvió a interpretarse hasta que se redescubrió en 1952 y Ricordi hizo una primera publicación. Pero Puccini conocÃa muy bien mi capacidad de adaptación a nuevos medios y, quizás sabiendo que la misa no volverÃa a escucharse, reutilizó fragmentos de la misa en secciones de sus óperas Elgar y Manon Lescaut. Puccini, inspirado en su reciente audición de la Aida de Verdi añadió estos nuevos elementos estéticos en su ya consolidado estilo eclesiástico con el cual estaba familiarizado logrando fusionar elementos de la polifonÃa renacentista con rasgos operÃsticos. Sin duda el compositor supo hacer de mà mejores cosas en su intensa carrera pero no os podéis perder el placer de escucharme en una de sus primeras y obras y la menos interpretada en España.
Siete formas de amor... Me permitiréis un instante de narcicismo pero ¿quién tiene mejores aptitudes que yo misma, la música, para expresar tantos matices del amor?. Joan MartÃnez estrena hoy esta obra en la que nos presenta el amor como cohesión entre las distintas fases del ciclo de la vida. A modo de cantata barroca se inaugura con una obertura seguida de siete episodios o canciones que representan los siete modos de amar entre los hombres y finaliza con la obertura para cerrar el ciclo. Las distintas secciones, representadas por formaciones contrastantes o solistas, se vinculan por medio de un narrador que añade comentarios como el evangelista de una cantata o Pasión barroca.
En la primera de las canciones aparece el primer amor, el del inicio de la vida, el amor los padres a su niño recién nacido. La segunda de las canciones es sobre el amor entre abuelos y nietos, el amor tierno e infantil en contraste con el maduro y nostálgico. El amor en la amistad es el tema del tercer episodio y el juvenil, el de la seducción, se representa en la cuarta canción. El amor a la vida, el amor absoluto al ser, al existir; sobre él me luciré en la quinta sección. La forma más primaria y esencial de amor, el amor a sà mismo y el amor universal y que engloba todas las demás formas de amar son los temas de la sexta y séptima canción.
Tanto en la misa de Gloria como en la Cantata un mosaico de elementos contrastantes conforman un todo orgánico que funciona por la cohesión de una temática común: el amor. Varias agrupaciones y solistas que suman casi dos centenares de personas se reunen hoy para homenajearme y homenajear al amor. Los invito a que disfrutemos juntos esta fiesta.
