TODO COMENZÓ CUANDO UN MÚSICO PREGUNTÓ CÓMO MUSSORGSKI INCLUYÓ UN SAXO EN "CUADROS DE UNA EXPOSICIÓN SI EL INSTRUMENTO NO EXISTÍA
Sí, a muchos puede parecernos muy terrible que un licenciado instrumentista, con una impresionante carrera musical y miembro durante años de diferentes orquestas pueda preguntar algo así. Pero, sin embargo, creo que es relativamente justificable.
Algunos tuvimos la suerte de tener una infancia en la que nuestros padres, también interesados por la música y la cultura en general, se dedicaban a tener y coleccionar material de todo tipo(aunque quizás raramente lo hicieran servir). Nosmotivaban e inyectaban la curiosidad por conocer el contenido de las cosas.

En cada (o en casa de mi abuela, no lo recuerdo bien)había un disco doble (LP) con dos versiones de Cuadros de una exposición, la versión original pianística y la versión orquestada de Ravel. Claro, resulta curioso que un instrumentista, saxofonista y clarinetista, pueda desconocer que Ravel fue uno de los orquestadores más importantes de la historia de la música occidental. Más curioso puede resultarnos que tampoco haya tenido referencias sobre esta obra en el transcurso de su carrera. A pesar de ello creo tener una explicación.
El problema radica enel exceso de información y de fuentes que la suministran. Diariamente, sin pensarlo ni quererlo, estamos recibiendo información y estímulos permanentes, estímulos de todo tipo. Estímulos sonoros, visuales, olfativos... La información nos llega a raudales y no tenemos tiempo a procesar y, lo que es peor aún, a clasificary ordenar. Menos aún, podemos llegar a discernir y seleccionar qué es lo más interesante preservar. Perdemos horas sentados frente al ordenador (PC, computadora, lap top.. como queráis) conectados a internet haciendo zapping y no enterándonos de nada. Lo mismo con el televisor. Gracias a Dios se está produciendo un proceso de "selección natural": laprogramación televisiva es tan mala que ya podemos dar por perdido estesuministro de material.Casi no se echa de menos no tener TV.
Si uno no tuvo la fortuna de haber crecido en un entorno en el cual se impulsara, estimulara ysuministraran criterios de orden, es aún más difícil poder establecer los propios criterios selectivos. Un músico que es músico sólo por instinto personal ysu única formación se remite asus estudios en un determinado centro se apropiará parcialmente del material que le suministren (como las crias de ave cuando la madreles da de comer). Si además, es algo reticente al curioseo yconidera que las clases teóricas sólo sirven para perder tiempo, más difícil lo tiene.
Si bien no es miidea aquí hacer nuevamente una reivindicación de la profesión musicológica, no puedo dejar de reconocer cierto mérito a su labor de masticar la información e intentar simplificarla paraquitar ese peso a los intérpretes. Lo cierto es que, en mucho casos, tampoco se toman este trabajo. La interpretación musical en muchos medios se está reduciendo a tocar lo que está escrito (que no es poco), falta imaginación, no aparecen ideas nuevas sobre obras que ya están tan manoseadas que ahora forman parte de anuncios publicitarios.
No es para reirse ni señalar con un dedo al responsable de la ingenua pregunta de "¿Por qué los Cuadros de una exposiciónllevan saxo si el instrumento no existía cuando Mussorgski estaba vivo?". La cuestión es ver por qué nos pasa esto (porque nos pasa a todos, incluso a los más informados. Por qué se nos escapa información que en su época fue esencial o que es esencial para la disciplina que desempeñamos. Esto, en mayor o menor medida, nos pasa a todos. La neurosis en la que nos sume el "solo sé que no sé nada" es terrible. Estoy deseando ansiosamente que llegue el díaen quedesarrollemos los mediospara clasificar, jerarquizar, asimilar y disfrutar el conocimiento.