Concejos para la realización de un trabajo de investigación
El desarrollo de una metodología de trabajo es muy lento y consiste en un proceso muy personal, sin embargo algunas ideas ajenas sueles ser de utilidad. Se me ocurrió que podríamos compartir ideas sobre cómo organizar nuestro trabajo de investigación (sea en el campo en el que sea)y por otra parte, qué actitud asumir frente a cada nuevo emprendimiento.

Lo que viene a continuación es una serie de recomendaciones o sugerencias que, espero, sean útiles para el desarrollo futuros proyectos.
Espero no redundar en sugerencias que quizá son muy escuchadas. Simplemente pensé que sería bueno tener en cuenta algunas ideas. Éstas son sólo sugerencias en función a lo que me ha funcionado, lo que no me ha funcionado y los comentarios que recibí de algunos trabajos personales.
- Llevar un control exhaustivo de las lecturas mediante la elaboración de fichas de lectura en las que consten las referencias bibliográficas, sitio en el cual rastrear el texto, distintas fechas de lectura, ideas principales y aquellas ideas relevantes para el trabajo que se esté realizando. Hay un programa muy útil (FileMakerPro) que es muy interesante porque permite tener informatizadas todas estas fichas y reutilizarlas en otros trabajos, posee un buscador interno, es compatible con word (puedes cortar y pegar), etc, etc.
–Llevar un diario organizado de las tareas realizadas (consultas a páginas de internet, entrevistas, recopilación de datos, bibliotecas o archivos visitados, etc.). Es más importante de lo que uno pudiera pensar porque permite evitar que se nos vaya más tiempo de la cuenta en lo que no merece tanta dedicación.
– No comenzar a escribir hasta que no se tenga una idea global del trabajo. No pensar en un desarrollo unidireccional o lineal, sino intentar que exista una cohesión entre las distintas secciones. Para eso, una vez leído el material suficiente como para enfocar el tema, plantear aquellas ideas que no podrían faltar, esquematizar una estructura argumentativa, y plantear un índice estimativo. Desde ya que, con las sucesivas lecturas y re-lecturas que seguirán haciéndose hasta el final del trabajo, dicho índice podrá modificarse.
– Al comenzar a escribir, conviene hacerlo ya conforme a las especificaciones formales requeridas (si el trabajo será presentado a una esitorial o en ámbitos académicos). Esto ayudará a mantener un control de la paginación, la extensión, el equilibrio de contenidos ... Ahorra tener que estar realizando modificaciones formales al final.
– Aprovechar el tiempo de nulidad mental. Cuando no tienes muchas ganas de elaborar o desarrollar ideas como para ponerte a escribir, aprovecha ese tiempo para desarrollar otras tareas mecánicas que son necesarias, obligatorias y no necesitan mucha dedicación (transferir información a base de datos, ordenar las fichas, introducir la bibliografía, unificar el formato del texto, procesar imágenes, etc.)
– Los trabajos que consisten en una crítica seguida de una propuesta, puede pasar que el trabajo asuma la siguiente estructura: Problema 1, desarrollo 1, conclusión 1 = Problema 2, desarrollo 2 y conclusión 2 =conclusión final. En el caso mi tesina esto fue así y me resultó un poco complejo estructurarlo sin escapar a las normas mínimamente impuestas. Finalmente creo que fue útil separar el trabajo en dos partes (la crítica y la propuesta), cada una de ellas con su problema, su desarrollo y su conclusión. No recibí críticas sobre este aspecto y me funcionó.
– En los casos en los que se ha entregado un anteproyecto es preciso no olvidarse del mismo. Cuando muchas ideas están dando vueltas, es difícil encontrar el norte. Tener claro el tema, el objeto de estudio, los objetivos que nos propusimos (que deben ser diferentes de los procedimientos para alcanzarlos) y la finalidad del trabajo (que, a su vez, es distinta de los objetivos). Puede resultar obvio pero es fácil confundirse si el trabajo demanda lectura de materiales secundarios (textos no relacionados directamente con la temática tratada).
– Cuando la intuición nos diga que nos estamos yendo por las ramas con explicaciones y argumentaciones algo alejadas del tema, pensar en la posibilidad de citar a un autor o recomendar su lectura mediante una nota al pie de página. (se da a entender que uno ha leído sobre ese otro tema, lo suficiente como para poder elaborar sus propias ideas).
–Los anexos son un buen lugar para colocar cosas que consideramos útiles pero que, por falta de espacio y porque quizá se escapan un poco del tema central, no podemos incluir en el núcleo del texto. Sin necesidad de recargar el trabajo de anexos, tener en cuenta que es un espacio muy aprovechable para la inclusión de tablas, cuadros e imágenes que pueden contribuir al mejor entendimiento del texto.
– Es difícil calcular el tiempo apropiadamente. Buscar información puede ser divertido e interesante pero en determinado momento hay que cortar y comenzar a leer. Por otra parte no hay que minimizar el tiempo de corrección editorial. Lleva mucho más tiempo que el que se piensa. Hay que leer varias veces el texto para reducir el número de errores y que, a pesar de ello, queden algunos. Lleva mucho tiempo y es necesario que alguien más, además de uno mismo, lea el texto. No puede hacerse un día antes porque no es suficiente. Tener en cuenta que en esta etapa de corrección el texto suele crecer.
– Si se cree necesario incorporar un índice temático u onomástico es necesario tener en cuenta algunas cosas. Es una tarea complicada pero se va haciendo en paralelo al trabajo pero el índice no se introduce hasta el final. Conviene conocer las especificaciones que sobre esto se hacen en el procesador de texto que se utilice.
– Elaborar una lista de temas a desarrollar más adelante. En el proceso de lectura y redacción del texto es posible descubrir varias líneas de investigación que merecerían desarrollarse pero que escapan al objetivo del proyecto. Es bueno poder aprovecharlas más adelante.
–Estar abierto a todo lo que oímos y vemos. Algunos recursos y metodologías de otros ámbitos y espacios que nada tengan que ver con nuestro trabajo pueden ayudarnos a salir de momentos de estancamiento.
–Intentar clarificar aplicaciones (personales y sociales) del trabajo para que no descienda el interés en seguir desarrollándolo.
- Por último, intentar disfrutar en todo momento del trabajo para evitar odiar nuestros propios resultados.